Estados Unidos autoriza la venta de 11 helicópteros Black Hawk a México por 1,075 millones de dólares
El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó el viernes 6 de noviembre una posible venta militar a México de 11 helicópteros UH-60M Black Hawk y equipo relacionado, por un valor estimado de 1,075 millones de dólares, unos 20,000 millones de pesos al tipo de cambio vigente. La autorización fue notificada al Congreso estadounidense y, por ahora, no es un contrato firmado.
El paquete incluye, además de las 11 aeronaves, 27 motores T700-GE-701D, 27 sistemas integrados de navegación inercial y GPS EAGLE-M+429 y 27 radios de comunicación satelital AN/ARC-231A, además de ametralladoras M-134, sistemas de visión nocturna, protección balística y equipo para operaciones de rescate y vigilancia. El contratista principal será Sikorsky, filial de Lockheed Martin, con sede en Stratford, Connecticut.
La aprobación se dio dentro del programa de Ventas Militares al Extranjero del gobierno estadounidense. Eso significa que las cantidades y el monto final todavía pueden cambiar durante la negociación entre ambos gobiernos, y que la notificación al Congreso, identificada con el número 26-104, es apenas el primer paso formal del proceso.
La solicitud de compra partió del propio gobierno mexicano, con el objetivo de modernizar la flota de helicópteros de las Fuerzas Armadas y consolidar los modelos UH-60M que el país ya opera. Los aparatos se destinarían a misiones de rescate, vigilancia y apoyo aéreo. Hasta la noche del viernes, ni la Presidencia ni las secretarías de la Defensa Nacional, Marina o Relaciones Exteriores habían emitido una postura pública sobre la autorización.
El proyecto prevé el despliegue temporal de 15 representantes estadounidenses en México para coordinar la recepción de los equipos, el soporte logístico y la capacitación del personal. Las autoridades de Estados Unidos señalaron que, por el momento, no existe ningún acuerdo de compensación comercial asociado a la venta.
El siguiente paso es la negociación entre ambos gobiernos, que definirá el precio final, el calendario de entregas y la institución que recibirá las aeronaves: la notificación no precisa si irán al Ejército, a la Fuerza Aérea o a la Marina. Si el Congreso estadounidense no objeta la operación y las negociaciones avanzan, la compra se concretaría en los próximos meses.
Foto: Capt. Peter Smedberg / Ejército de Estados Unidos, dominio público, vía Wikimedia Commons. Un helicóptero UH-60M Black Hawk, el mismo modelo que México compraría.




