Vista del casco antiguo de Ereván, Armenia, ciudad sede de la COP17 de biodiversidad.

La COP17 arranca en Ereván con el mundo lejos de cumplir sus metas de biodiversidad para 2030

La comunidad internacional se reúne desde este lunes en Ereván, Armenia, para la COP17, la conferencia de Naciones Unidas sobre biodiversidad que llega en el punto medio del camino hacia 2030 con un diagnóstico incómodo: los compromisos asumidos hace cuatro años avanzan mucho más lento de lo necesario para frenar la pérdida de la naturaleza.

La 17ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica se celebrará del 19 al 30 de octubre y reunirá a delegaciones de unas 196 partes, además de científicos, organizaciones internacionales, representantes de pueblos indígenas y empresas. Se prevé la llegada de hasta 15,000 participantes al Complejo Karen Dermichián, sede principal del encuentro, bajo el lema “Pasar a la acción por la naturaleza”.

La cita será la primera revisión mundial del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en 2022, que estableció 23 metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad antes de que termine la década. Entre ellas destaca la conocida como 30×30: conservar de manera efectiva al menos el 30% de las tierras y de los océanos del planeta en 2030.

El balance previo, sin embargo, muestra una brecha amplia entre lo prometido y lo ejecutado. Cerca del 90% de las partes ya fijó metas nacionales de biodiversidad, alrededor del 60% desarrolló estrategias y planes de acción y más del 70% presentó informes nacionales, pero menos de la mitad de las metas nacionales evaluadas va en camino de cumplirse. A partir de la evaluación preparada por Naciones Unidas, Reuters señaló que los países no están en trayectoria adecuada para alcanzar 22 de las 23 metas globales.

El financiamiento es otro de los puntos críticos de la negociación. En Ereván se discutirá cómo movilizar más recursos para la conservación, qué hacer con los subsidios que dañan la biodiversidad y cómo medir la aportación del capital privado, en un debate donde se han mencionado metas de hasta 500,000 millones de dólares anuales.

Para América Latina y el Caribe, una de las regiones más biodiversas del planeta, lo que se decida en Armenia tiene implicaciones directas: la conservación de bosques, humedales y océanos está ligada a la seguridad hídrica y alimentaria y a los medios de vida de millones de personas, además de los derechos de los pueblos indígenas y el reparto de los beneficios derivados de los recursos genéticos. La secretaria ejecutiva del Convenio, Astrid Schomaker, pidió al abrir la conferencia alinear los planes nacionales con las metas internacionales, ajustar la producción y el consumo a “los recursos finitos de nuestro planeta” y sumar la energía y las ideas de los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes.

Foto: Aschroet / Wikimedia Commons (CC0 1.0, dominio público).

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